ESCUELA DE PADRES/MADRES          SESIÓN Nº 5

TEMA: AGRESIVIDAD
OBJETIVOS:
  • Situar la agresividad del adolescente en su propio contexto y en el entorno que le rodea.

  • Ayudar a desdramatizar un tema tan impactante para los padres.

  • Reflexionar juntos sobre formas de contención de dicha agresividad.

METODOLOGÍA:

1.- Exposición del monitor con el material anexo.

(Tiempo: 30´)

2.- A la luz de lo expuesto, trabajo en grupos con la tarea de:

Señalar 4 formas que se os ocurra para contener o intervenir sobre la agresividad de vuestros hijos.

(Tiempo: 30´)

3.- Puesta en común y conclusiones.

(Tiempo: 30´)

Nota: Utilizar como apoyo el libro citado en la última hoja - que se recomendará - en algunos de sus pasajes señalados:

AGRESIVIDAD Y VIOLENCIA

Hay una irritabilidad normal en el adolescente por el cóctel de cambios hormonales, sexuales y psicológicos que le hacen sentirse más excitable y vulnerable. Esto da lugar a una actitud alerta a la defensiva y agresiva, generalmente. Más a la defensiva ("no hay mejor defensa que un buen ataque"). Para relacionarme con el joven que piensa que voy a por él, debo conseguir que se sienta seguro.

Esta agresividad es una forma de medir sus fuerzas y su seguridad para enfrentarse a un mundo que percibe como hostil, más allá de la seguridad del hogar. Por tanto AGRESIVIDAD deriva de algo FISIOLÓGICO esta agresividad puede ser creativa cuando va ensayando sus fuerzas, glte. en la familia, pero si esta no es aceptada, se puede entrar en una agresividad patológica compulsivo, no razonada, y orientada únicamente a "soy capaz" como fijación de identidad, suele tratarse de un chico aterrado que tiene que darse continuas muestras de "soy capaz de sobrevivir" llegado el caso ... Por tanto, la agresividad del chico puede tener una evolución normal si se acepta normalmente, pero si los padres ponen una barrera muy fuerte de no aceptación, necesita más fuerza para hacer esa comprobación de seguridad y aparece la violencia.

O sea. Agresividad + Fuerza = Violencia

Esto es muy grave porque:

  • o no hay limite, y el joven necesita que haya alguien que sepa donde está ese límite.

  • o porque ante el miedo a descontrolar, el joven inhibe su agresividad creativa, lo que no es bueno para su desarrollo. Además es muy difícil de abordar porque luego cuando se pone un límite el joven no lo entiende.

  • cuando hay padres incongruentes, uno pone límites otro no, se enseña a sortear y evadir los límites, con lo que se fomentan actitudes delincuentes "como esquivar la ley".

  • y sin olvidar que los adolescentes no hacen nada sin preguntar "porqué" para ver las razones para no hacerlo, y entonces si no hay respuesta lo hacen.

En broma, padre e hijo pueden jugar a pegarse y esto "ventila" la agresividad, pero si lo hacen en serio el padre pierde autoridad. También es muy violento que un joven no pueda manifestar su enfado, su desacuerdo, decir un taco... como es inadecuado que no haya caricias físicas.

Y no olvidemos que el adolescente reacciona violentamente ante actitudes violentas, no necesariamente físicas sino sobre todo psicológicas.

  • padres que van al juez para que "pongan orden.

  • padres separados que no da el teléfono de su casa a su hija porque le llama muy tarde, cuando ella necesita saber que la parte de él que necesita y da su identidad está asequible.

  • el no poner límites y hacer todo a un hijo impide crecer y es un narcisista para la madre, que necesita al hijo para demostrar sus capacidades, y puede hasta fomentar, la regresión del hijo, porque necesita un hijo pequeño para mantenerse joven ...

  • padres que exigen al hijo unos estudios destinados a cumplir sus propias expectativas, ante lo cual si no puede rebelarse de otra forma, suspenderá ya que es la única forma de reaccionar a esa imposición intolerante.

  • bien al contrario, p. e., madre sojuzgada por un marido autoritario, sin estudios, sin independencia que cría una hija con muchas capacidades económicas e intelectuales, pero solo la deja crecer hasta donde la madre le da permiso, porque en su "proyecto de realización", pero muy castrante para la hija.

Y en muchos casos el adolescente trata de ser violento hacia el exterior, pero si no es aceptada o no es eficaz, se vuelve contra si mismo de forma autodestructiva (p.e. romperse los dientes en adolescentes esquizofrénicos).

A veces lo que es normal para la adolescencia no son aceptadas por el entorno. Agresividad chico, Ansiedad del padre Respuesta inadecuada Ansiedad chico Agresividad chico (escalada simétrica) Agresividad "funcional"

Entonces los padres tendremos que mantener la calma (que no es fácil) y combinar una cierta tolerancia ante estos arrebatos (también es bueno que puedan expresar sus enfados y desacuerdos) con unos límites claros, porque si algo necesita un adolescente, aunque parezca que "se come el mundo" es tener la seguridad de ser querido y otra seguridad psicológica que proviene de saber que alguien le pone límites, cuando a veces él no los tiene claros. (A veces van midiendo hasta dónde pueden llegar y si los padres no se los ponen, que es una forma de protección, "buscar la pared" y quizá entonces tenga que ponerla la policía, el juez, ...).
  • Pero si la agresividad de un joven se convierte en un caballo desbocado a menudo, que rompe puertas y amenaza e incluso agrede a los padres, tendremos que actuar. En nuestra experiencia, puede haber cuatro casos fundamentales:
  1. Que seamos los padres los que creemos un ambiente de violencia, que en ocasiones es física, y entonces esto siempre nos hace perder autoridad (hay casos de hijos que provocan verbalmente a sus padres para que éstos les peguen, alcanzando entonces la victoria), y corta la comunicación.
  2. Pero más a menudo psicológica, insultos, descalificaciones -no vales para nada, eres un vago-, o imponiéndoles unos estudios que satisfacen nuestras propias expectativas (yo no pude ser médico y entonces debe serlo él). Por supuesto, en estos casos, lo primero es cesar por nuestra parte en estas actitudes.

  3. Que sea una forma de conseguir lo que quieren porque les sirve.

  4. "Si mis padres no me dan el dinero que quiero y rompo una puerta a patadas y lo obtengo, la próxima vez seguiré haciéndolo".

    "O si amenazo a mi madre con tirarme por la ventana - si le cuenta a mi padre que ha encontrado una gran cantidad de dinero y droga procedentes del trapicheo y me sirve". Esa madre estará permanentemente sometida al chantaje.

    Estos casos son muy frecuentes y graves de abordar, porque si ese chaval no ha tenido límites y ahora trato de marcarlos, de entrada no sólo no los aceptará sino que no los entenderá. Deberá de romper el chantaje de forma serena pero firme. No dándole el dinero y haciéndole pagar lo que rompa y en casos de amenaza de suicidio, sin aceptar el juego, indicarle que tendrá que ir al psiquiatra para valorar ese intento o llevarle incluso a urgencia en el momento.

  5. Que esté ligado a algún consumo (glte de estimulantes como el speed) y está más alterado por ejemplo cuando vuelve del F/S. O puede tratarse de un trastorno psicológico. En ambos casos, conviene consultar con un profesional.

Si un adolescente, más o menos brillante tiene una pandilla de peores estudiantes, porreros, etc., puede proyectar en ellos su parte "despreciable" y sentirse "el mejor'. Pero si además los padres condenan esa pandilla y le indican que no sirve ni "para elegir amigos", va a aumentar su inseguridad y va a necesitar otros peores. Por tanto, nunca puedo tocar el núcleo de amistades de forma agresiva ni descalificatoria, porque la inseguridad va a radicalizar sus actitudes, Además, como el joven está buscando en los amigos en ensayo de individuación y alejamiento de los padres, si éstos lo -rechazan, el joven percibe que esos amigos son los que necesita para reforzar ese alejamiento que busca.

Hay actitudes adolescentes que se vehiculizan en organizaciones que justifican esas actitudes de agresividad y efervescencia adolescente: aquí Jarrai, y en otros lugares Ultrasur, skinheads ... Esto siempre ha existido y seguramente existirá. En los años 50, las bandas callejeras de EEUU luchaban entre ellas - no con la autoridad - para demostrarse su capacidad y fuerza, y llegaba a haber muertos sin que los miembros de las bandas supieran decir porqué: "han cruzado la línea de la calle" (esto lo refleja el ambiente de West Side Story). Incluso la rivalidad entre colegios tipo equipo de rugby americano está medida como forma de identificar al "enemigo" y controlar así la agresividad dentro del propio centro, si bien también es cierto que los que hacen deporte canalizan energía y son menos agresivos que los sedentarios.

AGRESIVIDAD EN LA ADOLESCENCIA

Ocho armas para la convivencia:

(Basado en el libro "Entre el amor y la ira. El dilema de los padres"

Nancy Samalin. Ediciones plural. Barcelona 1.992).

1.- Irse o esperar

"Cuando uno se está ahogando no es el momento de enseñarle a nadar". Y cuando estamos tan nerviosos que vamos a perder el control, no hacer nada es una buena forma de no tener que arrepentirnos. A veces pensamos "¿ no pensará que ha ganado?", pero es lo contrario porque es una manera de hacer ver lo seria que es la situación, dando al mismo tiempo un buen ejemplo de autocontrol personal.

2- "YO" en lugar de "TÚ"

Las afirmaciones que incluyen el tú suelen ser ofensivas, descalificadoras y culpabilizadoras (¿Cómo puedes ser tan estúpido? ¡Eres imposible!) mientras que las del yo señalan cómo me siento en lugar de hacer declaraciones sobre la personalidad del niño. Estoy muy enfadada porque has manchado el vestido nuevo, en vez de " Qué marrano eres, siempre ensuciándolo todo..."

3.- Vivir en el presente. Hablar con claridad y concisión

No utilizar un incidente actual para recordar todos los del pasado ni para profetizar los del futuro, porque además el hijo desconectará a partir de la 2ª frase. Ser específicos en lo que pido, de manera escueta y como "disco rayado" = "Nada de botas en la cocina" en vez de entrar en interminables sermones que pueden acabar con el "¿Porqué me causas tantos problemas? y no sabemos por dónde habíamos empezado.

4.- Evitar la fuerza física y las amenazas

Esto es relativamente fácil si no se castiga en momento de furia: los malos tratos, las palabras hirientes y los golpes rara vez surgen cuando estamos calmados, lo mismo que eso que decimos de "no volverás a ver la televisión en tu vida"

5.- Hablar con calma

Mantener un tono de voz calmado, bajar el volumen en lugar de subirlo "para hacerte oír" evitar la confrontación en lugares públicos o mantenerse de pie.

6.- Ponerlo por escrito

Al igual que la primera, sirve para poner una distancia, tranquilidad, tiempo de reflexión y nos obliga a concretar.

7- Centrarse en lo esencial

"Si no eres selectivo, no eres efectivo". Cuestionarse los "tú debes", y saber distinguir entre las reglas negociables y las no negociables, y además los hijos son expertos en detectar cuándo un "no" significa "quizá".

8- Restablecer la Paz

Si perdemos el control, debemos restarle dramatismo, hablarlo después y admitir nuestra equivocación o nuestra injusticia si así lo creemos. Y también expresar mis sentimientos después del incidente y pedir a la otra persona que en sucesivas ocasiones se comporte de otro modo.

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