ESCUELA DE PADRES/MADRES          SESIÓN Nº 26

TEMA : RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
OBJETIVOS :
  • Analizar las áreas de responsabilidad

  • Señalar la forma de actuación en cada caso

  • Profundizar en la técnica del "nadie gana – nadie pierde"

METODOLOGÍA :

1.- Con ayuda de 6 voluntarios, preparar y representar las tres escenas correspondientes al "Método I, II y III" del diálogo madre – hijo, con debate posterior : Impresiones de actores y espectadores, aspectos a destacar , dudas o comentarios sobre esta situación, con la posibilidad de trabajarlos en grupo. Incluso se podría recuperar y representar alguno de los casos de la lista que realizaron el día anterior )

( Tiempo: 45’ )

2.- Repartir y explicar la hoja "Aprendiendo a resolver conflictos padres- hijos"

 

( Tiempo : 45’ )

3.- Entregar el texto "Carta de un hijo a todos los padres del mundo"

Bibliografía :

  • "Como resolver conflictos y solucionar los problemas" - Cuadernos de la FERE – Herminio Otero – Madrid 1.993

  • "¡Ordago!. El desafío de vivir sin drogas" – Edex Kolektiboa - Bilbao 1.996.

  • "Manual para el Educador Social" – M. Costa Cabanilla y López Méndez - Ministerio de Asuntos Sociales.

  • Textos adaptados de materiales elaborados por Agintzari Sociedad Cooperativa.

  • "¿Cómo organizar una Escuela de Padres?" – JJ. Brunet y Jose Luis Negro – Ed. San Pío X – Madrid 1.994

METODO I

(Es la 1,30 de la mañana)

MADRE: ¡Pero qué horas son éstas de venir! ¡Y encima en ese estado! ¡Ya has estado bebiendo otra vez!

HIJO: Ama, es que me encontré con unos amigos y...

MADRE: Sí, con esos amigotes que acabarán siendo unos borrachos y drogadictos, como tú vas a acabar...

HIJO: (Interrumpe) Siempre estás con lo mismo, eres una exagerada...

MADRE: (Hablando a la vez que el hijo, sin escucharse mutuamente)

Escucha, déjame que te diga, es posible que te parezca una exagerada...

HIJO: (se va hacia su cuarto...)

MADRE: (Comienza a sentir que pierde el control, se pone nerviosa y grita) ¡Que me escuches, te digo!

HIJO: (Mira a la madre con gesto de fastidio) ¡Jo, pues a mi hermana no le dices eso cuando viene tarde!

MADRE: ¡Tu hermana es tu hermana y tú eres tú! ¡Y además no es verdad!

HIJO: ¡Sí lo es, la tienes tomada conmigo!

MADRE: (Con gesto amenazante) ¡Y encima contestas! Mira, no sé lo que te voy a hacer...

METODO II

MADRE: (Aguarda al día siguiente en que Jorge ha descansado y está receptivo para escuchar la crítica) Jorge, deseo hablar contigo, ¿dispones de un momento?

HIJO: Sí, sí... ¿qué quieres?

MADRE: Pues mira, deseo hablarte acerca de anoche...

HIJO: (interrumpiendo) Otra vez, uff, ¡siempre estás igual, mamá...! No puede venir uno un día más tarde de lo habitual... ¡Ya está bien!... ni que fuera un crío... ¡tengo ya 16 años mamá!.

MADRE: Ya lo sé, hijo, pero soy tu madre... y me preocupo... y quisiera que me escuches.

HIJO: ¿Vas a empezar otra vez con el rollo? Mira, todos mis amigos llegan más tarde y en su casa no les montan estos follones. Lo que pasa es que eres una carroza...

MADRE: Bueno, pero es que... me gustaría que no bebieras y...

HIJO: Sí, y ahora soy un borracho, ¿no? Mi hermana también bebe y a ella no le dices nada

MADRE: Eso no es cierto. Y además ella es mayor que tú

HIJO: ¿Sí? pues mira, yo haré mi vida y tú no tienes derecho a meterte en ella ¿entiendes?

MADRE: Bueno, vale, no te pongas así, tampoco es para tanto.

METODO III

MADRE: (Aguarda al día siguiente en que Jorge ha descansado y está receptivo para escuchar la crítica) Jorge, deseo hablar contigo, ¿dispones de un momento?

HIJO: Sí, sí... ¿qué quieres?

MADRE: Pues mira, deseo hablarte acerca de anoche...

HIJO: (interrumpiendo) Otra vez, uff, ¡siempre estás igual, mamá...! No puede venir uno un día más tarde de lo habitual... ¡Ya está bien!... ni que fuera un crio... ¡tengo ya 16 años mamá!.

MADRE: (escucha atentamente la objeción. Adopta movimientos relajados, mantiene contacto visual y con un tono de voz firme muestra acuerdo parcial). Sé, hijo, que no eres un crío y es por eso precisamente por lo que vengo a hablarte ¡como un adulto!... Lamento que te moleste hablar de este tema ¡Yo deseo hacerlo! y te pido además que me escuches...

HIJO: (con gestos como condescenciendo y mirando a otro lugar) ¡Bueno, venga ya y suelta el rollo!

MADRE: ¡No es un rollo!... ¡Me duele, hijo que adoptes esta actitud!... Me gustaría poder hablar como hablan dos adultos,... sin dramas..., sin malas caras... y mirándonos a la cara.

HIJO: (suavizando su actitud y mirando a la madre) Está bien, mamá, perdona...

MADRE: No sabes hijo cuánto te agradezco que lo entiendas... ¡Pues bien!... y siento muchísimo tener que hablarte de estas cosas... Cuando anoche llegaste a la 1,30 horas, y llegaste bebido... yo me sentí muy mal. Estuve intranquila, pensé que te había ocurrido algo, porque habías quedado en regresar a las 11,30 horas y cuando te ví que regresabas bastante bebido... ¡me sentí muy deprimida!

HIJO: Mamá, me encontré con unos amigos que hacía años que no los veía... ¡y no los iba a dejar! ¡Compréndelo, mamá!

MADRE: Lo comprendo, hijo, sé que hay situaciones en las que resulta difícil, ¡cómo no lo voy a entender! Hay situaciones en las que uno se lo está pasando muy bien y nos resulta difícil acordarnos de que hemos de regresar a casa a una determinada hora... pero... en cualquier caso... esta dificultad no justifica que llegaras a la 1,30 horas y además bebido...

HIJO: (escuchando con suma atención y mostrándose apesadumbrado)

MADRE: Te agradezco, hijo, que me estés escuchando... me siento muy bien cuando puedo decirte lo que pienso... yo te voy a hacer un ruego hijo, que esto no vuelva a ocurrir... tu madre se sentirá mejor... y ¡por favor! no vuelvas en ese estado.

HIJO: Descuida, mamá, que no volverá a ocurrir.

MADRE: Así lo espero y cuánto te agradezco que lo entiendas.

APRENDIENDO A RESOLVER CONFLICTOS PADRES-HIJOS

El que haya conflictos es normal, y más en la adolescencia, donde se dan comportamientos que nos asustan aunque sepamos que más tarde puedan llegar a ser personas muy valiosas.. Para abordar estos conflictos, es fundamental la actitud asertiva :

  • "Yo tengo derechos y quiero que me los respetes. Sé que tú tienes derechos y quiero respetártelos"

  • Una actuitud de confinza en la capacidad de cambio y decisión de las personas.

  • Saber que no somos responsables de los problemas de los demás, pero podemos ayudar a solucionarlos, partiendo de que yo también tengo dercho a ser feliz y que el gobernar la vida de mi hijo/a no me corresponde.

  • Siendo consciente que mis expectativas, tanto positivas como negativas van a tener influencia en su comportamiento.

Los conflictos entre las necesidades de los padres y las del hijo/a no sólo son inevitables en toda familia sino que tienden a ocurrir con frecuencia. Son problemas en la relación. Tanto el padre como el hijo están involucrados en el problema. LA RELACIÓN POSEE EL PROBLEMA.

Cuando dos personas conviven, el conflicto tiende a surgir por el simple hecho de que las dos personas son diferentes. Por lo tanto el conflicto no es necesariamente malo. La cuestión está en como se resuelven los conflictos y no en cuántos conflictos se producen.

¿Por qué es ineficaz el Método I?

Los padres que dependen del Método I para la solución de los conflictos pagan un precio alto por "ganar". Los resultados de este método son predecibles en gran medida: una motivación baja para que el hijo llegue a una solución, resentimiento hacia los padres, dificultades para la imposición paterna y ninguna oportunidad para que el hijo desarrolle la autodisciplina.

Cuando un padre/madre impone su solución al conflicto, el hijo tendrá muy poca motivación o deseo de encontrar una solución debido a que no ha hecho ningún esfuerzo.

¿Por qué es ineficaz el Método II?

¿Qué pasa con los hijos que crecen en un hogar en donde generalmente ellos ganan y los padres pierden? Estos hijos aprenden a usar los berrinches para dominar a sus padres; saben cómo hacer que ellos se sientan culpables; aprenden a decirles cosas desagradables y humillantes. Han aprendido que sus necesidades son más importantes que las de cualquier otro.

¿Por qué es eficaz el Método III?

El niño tiene una mayor motivación porque ha participado en la resolución del conflicto. Además requiere de menos imposición por parte de los padres ya que se han respetado las necesidades del hijo y las del propio padre/madre.

COMO HACER CRÍTICAS Y PEDIR CAMBIOS:

  1. Los objetivos que pretendamos realzan la importancia de cómo hacerla . Suelen ser dos :

  • Cambiar una situación que nos molesta, perturba la convivencia o daña los derechos de los demás.

  • No deteriorar la relación con la persona a la que se le hace la crítica. El decir a alguien que está actuando incorrectamente inevitablemente provocará resistencias, por lo que conseguir este objetivo implica no violentarla ni humillarla, sino usar las técnicas de comunicación que le permitan aceptar la crítica.

  1. Describir la situación, con información precisa, evitando generalizaciones y etiquetas. Evitar los "eres un..." y los "siempre...", usando los "cuando...".

  1. Expresar sentimientos. El interlocutor estará más dispuesto a introducir cambios si "se hace cargo" del malestar que pueda estar causando, algo difícil por la vía de lo racional y las culpabilizaciones, pero alcanzable con los "mensajes YO".

  1. Sugerir o pedir los cambios de forma clara y precisa.

  1. Elogiar en todo caso la aceptación de la crítica, y por supuesto, elogiar de nuevo, si nuestro interlocutor realiza el cambio solicitado.

APRENDIENDO A RESOLVER CONFLICTOS PADRES-HIJOS

EXPOSICIÓN DE LA TÉCNICA: PASOS CONDUCTUALES PARA ABORDAR UN CONFLICTO.

En esta sesión, trataremos cómo resolver conflictos de forma satisfactoria, negociada y asertiva. Para ello deberemos poner en práctica todos los aprendizajes anteriores.

Lo primero que vamos a hacer es exponer los pasos conductuales implícitos en el desarrollo de esta habilidad.

  1. PREPARAR LA SITUACIÓN:

  • Eligiendo el momento y lugar adecuado.

  • Comenzando con un comentario positivo.

  1. DEFINIR EL CONFLICTO: ¿Cuáles son nuestras necesidades e intereses?

  • Siendo específicos: describiendo el comportamiento que ha provocado o provoca el conflicto.

  • Abordando únicamente un problema.

  • Evitando insultos, etiquetas.

  • No acusando al hijo y valorar la propia responsabilidad en el conflicto.

  • Enviando "mensajes YO": qué supone para mí el conflicto, cómo me siento.

  1. OFRECER ALTERNATIVAS:

  • Pedir al hijo, que plantee alternativas.

  • Exponer como madre/padre alternativas al conflicto.

  1. EVALUAR ALTERNATIVAS Y DECIDIR UNA SOLUCIÓN O SOLUCIONES EGOCIADAS:

  • La solución al conflicto, debe ser de mutuo acuerdo, atendiendo al criterio de "nadie gana, nadie pierde"; es decir debe ser satisfactoria tanto para el padre/madre como para el hijo/a.

  1. LLEVAR A LA PRÁCTICA LA DECISIÓN Y COMPROBAR CÓMO FUNCIONA:

  • No vale con llegar a un acuerdo, éste debe cumplirse y revisarse por ambas partes.

CARTA DE UN HIJO A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO

No me deis todo lo que os pido.

A veces, sólo os pido para ver hasta cuanto puedo coger.

No me gritéis.

Os respeto menos cuando lo hacéis y me enseñáis a gritar a mí también.

Y yo no quiero hacerlo.

No me deis siempre órdenes.

Si en vez de órdenes, a veces me pidierais las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

Cumplir las promesas, buenas o malas.

Si me prometéis un premio, dármelo; pero también si es un castigo.

No me comparéis con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana.

Si me hacéis sentirme mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me hacéis sentirme peor que los demás, seré yo quien sufra.

No cambiéis de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.

Decidir y mantener esa decisión.

Dejarme valerme por mí mismo.

Si vosotros hacéis todo por mí, yo nunca podré aprender.

No digáis mentiras delante de mí, ni me pidáis que las diga por vosotros, aunque sea para sacaros de un apuro.

Me hacéis sentirme mal y perder la fe en lo que me decís.

Cuando yo hago algo malo, no me exijáis que os diga el porqué lo hice.

A veces ni yo mismo lo sé,

Cuando estéis equivocados en algo, admitirlo y crecerá la opinión que yo tengo de vosotros, y así me enseñaréis a admitir mis equivocaciones también.

Tratarme con la misma amabilidad y cordialidad con que tratáis a vuestros amigos.

Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.

No me digáis que haga una cosa que vosotros no la hacéis.

Yo aprenderé siempre lo que vosotros hacéis, aunque no lo digáis.

Pero nunca haré lo que vosotros decís que hay que hacer y vosotros no lo hacéis.

Cuando os cuento un problema mío, no me digáis "no tengo tiempo para bobadas", o "eso no tiene importancia".

Tratar de comprenderme y ayudarme.

Y quererme. Y decírmelo.

A mí me gusta oíros cómo me lo decís, aunque no creáis necesario decírmelo.

J.J. BRUNET

anteriortemariosiguiente

anterior - siguiente

portada - hirusta - introducción - objetivos - temario

metodología - relizado por - anexo - e-mail