En
función de los objetivos anteriormente expuestos, se seleccionan las familias más
idóneas de entre las que han contactado con el servicio, y se las propone la
incorporación a la "Escuela de Padres y Madres". De cara a la formación
del grupo, insistimos en:
|
Un
compromiso firme de asistencia, llamando previamente en caso de imposibilidad de
asistencia alguna semana.
La asistencia de ambos
progenitores (salvo que nos encontramos ante una familia monoparental), por implicación
del padre y para que no se empobrezca reduciéndose a un grupo de madres. También para
esto buscamos un día y hora adecuados que permita la asistencia de los padres (en nuestro
caso, los jueves de 19:30 h a 21 horas).
Un máximo de 25-30 personas
por grupo. |
En
todo caso, usamos una metodología muy activa, de forma que, además del
contenido didáctico e informativo de las sesiones, todas ellas incorporan alguna
dinámica de participación de los asistentes, bien con todo el grupo o subdividiéndolo
en grupos más pequeños.
Las y los monitores de las sesiones son miembros del equipo de Hirusta, que, además
tienen experiencia en el tratamiento y la intervención con adolescentes y sus familias. Y
contamos con algún/a colaborador/a, que en los dos últimos cursos ha sido precisamente
una persona que participó en la Escuela como asistente en años precedentes, y cuyas
aportaciones resultan enriquecedoras desde una óptica distinta a la del profesional.
Respecto a la evaluación, ésta se realiza de forma continua. Por una parte, las y los
conductores de las sesiones hacen una evaluación de cada sesión ( Anexo II ), en la que,
además de la metodología, tiempos , materiales empleados o grado de cumplimiento de los
objetivos, se anotan aquellas observaciones concernientes a la dinámica del grupo que
convenga tener en cuenta para futuras sesiones.
Y por otro lado, en cada curso, se realizan dos evaluaciones por parte de los asistentes:
una intermedia al acabar el segundo bloque ( ver Anexo III ), y otra al finalizar el curso
( Anexo IV ) |